viernes, 26 de octubre de 2012

MI PASO POR LA ESCUELA

BIOGRAFIA PERSONAL

 Afortunadamente vivimos en un pais en el cual tenemos derecho a la educación.
Partiendo de ese concepto, aun recuerdo con todo tipo de detalles mi primer dia de colegio.Con apenas cuatro años de edad llegué a un gran y desconocido recinto rodeado de edificios,pistas de deporte, algún que otro parque y paredes pintadas con llamativos colores. Mi madre cogía mi mano que poco después soltaría para dejarme en un aula llena de niños y niñas que, sin yo saberlo, serían mis compañeros y amigos durante los próximos años. Algunos de ellos jugaban, `pocos reían y la gran mayoria ( entre ellos yo )lloraban mirando hacia la puerta y esperando ver de nuevo a sus madres. Mientras tanto, la profesora nos cantaba una canción con la que aprendimos los números del uno al diez y que sólo interrumpía para decir: - " Shhh...callaros que llorando estais muy feos..."- ( " buena bienvenida " )
Después de mi "maravilloso" primer dia de colegio, seguí llorando los siguientes hasta que poco a poco, supongo, que me fuí acostumbrando.
De esta etapa infantil solo recuerdo algunas cosas como hablar poco y observar todo detenidamente, hacer tartas de barro en el patio, realizar las tareas con cuidado y limpieza, participar poco en clase a causa de mi timidez y ser independiente. Esta actitud se repitió en los años siguientes.
 
En mis años de primaria iba tomando conciencia de cuáles eran mis responsabilidades, asi que era una niña madura ,a pesar de mi corta edad, que prestaba atención en clase, escribía mucho y me comportaba correctamente. También empecé a darme cuenta de las asignaturas que me gustaban y las que no.Cuáles se me daban bien y otras en las que era un autentico desastre. A pesar de ésto último, mis notas fueron siempre muy buenas. Recuerdo como mis profesores decían a mis padres en fin de curso : - " Teneis que premiarle este verano " - . Cosa que nunca hacían porque, segun ellos, ese era mi deber. Ahora reflexiono sobre esa anecdota que se repetia año tras año y, personalmente, estoy de acuerdo con lo que decían mis padres.
Fueron años divertidos y alegres en los que aprendí mucho.
Mi participación en clase iba aumentando poco a poco y estaba rodeada de buenos amigos que, aun hoy, lo siguen siendo.
 
Fué un poco más dificil el cambio de Primaria a la E.S.O. Dejaba atras " mi colegio" y mi infancia para pasar a una adolescencia en la que cualquier problema era un mundo para mi. Aqui llegaron mis primeros suspensos en Matemáticas. Definitivamente los números no eran mi fuerte.Destacaba en Idiomas y Lengua y Literatura.
Disfrutaba con Carlos, mi profesor de Inglés y tutor ese año. Él nos motivaba con su optimismo y cualquier cosa, por muy complicada que fuera, nos la hacía fácil, amena y divertida. Era muy constante y se interesaba por cada uno de nosotros. Era educador y amigo a la vez.
Luego estaba Ana María, profesora de Lengua y Literatura. Trabajo, disciplina , orden y constancia eran sus palabras favoritas. Con ella era muy fácil organizarse y sintetizar cualquier tema. Reconocía y premiaba el buen trabajo y abordaba los errores como algo positivo que nos servirían para no volver a cometerlos en un futuro.
 
Ya en Bachiller llegaban los primeros nervios e infinidad de preguntas y dudas. Pronto iríamos a la Universidad y tenía como profesor de Historia a un hombre flacucho y con aspecto de detestar lo que hacía.Siempre de mal humor, nos señalaba en el libro los puntos que entrarian en el examen mientras nos decía : - " Más fácil no os lo puedo poner y aún asi, habrá gente que suspenda..." - Mi cara de asombro no tenía precio.
¿¿¿ Y nosotros íbamos a ir a la Universidad en apenas dos años???
En este tiempo empecé a interesarme por la Filosofia ( quizás los profesores ayudaron bastante a ello) y , además de las Matemáticas, apareció en mi "lista negra" la Economía. Aprobarlas me costó " sudor y lágrimas" y... un profesor particular.
Seguía disfrutando con las lenguaS extranjeras y si ya me gustaba Lengua y Literatura, con Concha esos años, era una gozada la asignatura. Nos transmitió su pasión por la poesía y nos contagió de su sensibilidad. Leímos mucho esos años.
 
Deseaba encontrarme con más profesores como Concha en los próximos años y pensaba que al llegar a la Universidad sería así.Profesores y alumnos apasionados con los que enseñaban los unos y aprendían los otros. Nada mas lejos de la realidad entré en la Facultad de Turismo pensando que había hecho una gran elección y que era lo que realmente me gustaba.
Después de un año de profesores que dictaban apuntes, compañeros deseando salir a la cafetería y cuatro asiganturas aprobadas supe que aquello no era lo mio. Tenía la sensación de no estar aprendiendo nada y,, desde luego no era algo que me apasionaba. Había perdido toda ilusión y motivación y no quería seguir asi.
No sabía claramente lo que quería asi que me dediqué a viajar al extranjero, trabajar y hacer cursos de formación. Pero ,sobre todo, reflexionar y poner mis ideas en orden para descubrir qué era lo que realmente me apasionaba. Espero haber acertado en esta ocasión...

No hay comentarios:

Publicar un comentario