Voluntad, esfuerzo, perseverancia...son algunos de los pilares que sustentan el sistema educativo Finlandés. Estos principios son inculcados a ninos y niñas desde sus primeros años de vida. Crecen bajo la influencia de una sociedad igualitaria, con necesidades básicas cubiertas y altos niveles de bienestar en su población.
Con unos cimientos y valores tan fuertes y asentados, la construcción de un buen edificio educativo resulta mucho mas sencilla y efectiva. Un gran proyecto de forma horizontal en el que no existen plantas bajas, primeras o segundas. Aquí la igualdad se ultiliza para elevar el nivel a los alumnos. Ellos, protagonistas en todo momento, gozan de autonomía y libertad en las aulas. Tienen un gran sentido de la responsabilidad, son conscientes de que forman parte de ese sistema y saben que su paso por la escuela será fundamental para su futuro.
En esta convivencia, además de la influencia familiar y social, la priorodad esta puesta sobre los docentes, su calidad y competencia. En este ámbito , el profesorado Finlandés puede presumir de una excelente preparación tanto inicial como continua. El camino que han reccorrido hasta llegar ahí ha sido muy duro y selectivo. Sienten orgullo de ser quienes son, de la labor que realizan y disfrutan con ello. Hacen llegar a los alumnos conceptos como exigencia y liderazgo y huyen de cualquier método basado en tareas repetitivas empañando asi la capacidad autonoma de pensar, crear y desarrollar.
La relación profesor-alumno toma gran relevancia. Es un " tú a tú " y la cercanía y el diálogo entre ámbos juegan un gran papel.
Éste sistema forma una gran cadena en la que todos y cada uno de sus eslabones funcionan a la perfección. Sociedad ( cultura, economía, política...) , familia y profesorado van cogidos de la mano con único fin común: preservar los valores ya presentes y seguir constuyendo una gran sociedad.
¿ Es este un modelo educativo a seguir? Sin duda, los resultados son realmente buenos y se alejan mucho de los de España.
¿ Podriamos llegar a conseguirlo? Un buen comienzo sería concienciar a la sociedad de que absolutamente todos formamos parte de esa cadena. Todos debemos aportar valores e involucrar a ninos y niñas desde la etapa infantil.
Tomar conciencia de que la educación debe ser personalizada, de que el mundo avanza y nosotros con él. Renovarse. Cambiar los métodos para hacer del estudio como "algo nuestro". Motivación presente en todo momento dentro de un aprendizaje que va más allá del ciclo escolar...
Para llegar a este objetivo, evidentemente, hay que querer hacerlo y estar dispuestos a conseguirlo.
Trabajar " todos a una" con confianza, decisión y responsabilidad.
No olvidar que con unos buenos pilares la construcción será mas sólida y estable en el tiempo.
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